Una vez leí un cuento de un amigo, dónde te asesinaban (la asesinaban); el motivo era su perfección. Está claro, Roxana, que si fuese un asesino, ya estarías muerta.
Pero no escribo estas líneas para narrarte efímeras e inverosímiles hipótesis. Me rindo a tus pies. Písame! Ahórcame de amor; Roxana, que emerjan papeles de colores del cielo, que lluevan caballos, que vuelen peces… ¿Cuándo ocurra, me corresponderás?
Creo haber dicho que no soy un asesino, pero puedo matarlo. Simbiosis eterna es lo que imploro, para el cuerpo y alma. Sueño con tu féretro abrazando el mío, al bordo de la (tan deseada) putrefacción. Porqué, ¿para qué sirve este mundo? Aun gozando de tu amor, te convencería para cometer suicidio.
Intentaríamos volar, tal vez. Tal vez…
ESPACIO IMAGINATIVO
VOLAR, SIEMPRE ES BUENO
martes, 11 de mayo de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
A mí sí me gusta
ResponderEliminarA mi tambien
ResponderEliminar(oso)