Comienzo a odiarte, sentimiento que no deseo reprimir. Sin embargo, siento que miento, siento que estas palabras salen de mi boca sin fuerza. Sólo anhelo olvidar que te quiero. Necesito seguir con vida. Quiero volar como antes, pero sin tus alas color negro; sin tu mirada que hacía palpitar mi corazón, o lo ponía frenético hasta detenerlo. Realmente, no sé cómo actuar. ¿Sigo en mi papel de muerto? No escribo para ti. Como supe decirte alguna vez en que el tiempo se ausentaba, algunos sentimientos han de morir. Por lo tanto: vete. Vete, y no regreses.
ESPACIO IMAGINATIVO
VOLAR, SIEMPRE ES BUENO
domingo, 13 de febrero de 2011
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
ex ce len te, Lucas! parafraseando a Foucault, en vos, el "escribir" ha sido hecho "para hacer tajos"...
ResponderEliminar