Acercó su mano a mi rostro. Sus dedos, tibios, me acariciaron en penumbras - ¿Qué si quizá, no somos más que una mera fantasía?- Susurró. Luego, esbozó una sonrisa.
Acto seguido, desperté.
ESPACIO IMAGINATIVO
VOLAR, SIEMPRE ES BUENO
martes, 16 de marzo de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nombre:
Gracias por dejar tu comentario.