Eres el objeto que desequilibra la balanza,
Eres el responsable.
¿Qué eres?
Tú no perteneces aquí, Lograrás la perdición del hombre.
Pero ya no me interesa, ¿Cuál es mi destino aquí, mas yo mismo?
Siempre me opuse ante blasfemias opresoras,
Lo admito, me ha cautivado. Me llena de placer,
¿Y qué somos, más que un conglomerado de pulsiones?
Eres la creación plácida, la única que me corrompe,
Y ahora ya no importa,
si aprisionas mi libertad.
Tal flagelo hostil, retornas desde la muerte,
Infinitas veces.
Te amo y te odio
Te deseo.
Oh, coño: me ha encantado, chico.
ResponderEliminar¿Chico? Oh, oh: Madrid.
Graccie Ricardo, a mi también me encantan tus producciones artísticas.
ResponderEliminarVayamos de la mano por el parque místico...
'Conglomerado de pulsiones'? Si no te conociera diría que estas leyendo mucho Freud... Ah re que era una ironía.
ResponderEliminarosito-
Me gustó el "Ah re" del Oso - porque, no soy el Oso; yo, que no soy yo, no soy el Oso-.
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